En esta época de crisis, pesimismo colectivo y en la que los jóvenes vemos nuestro futuro negro, negrísimo, no hay peor bofetada que el ranking elaborado por el portal estadounidense de empleo CareerCast, que situa el periodismo en el puesto 196 de 200 profesiones.
"La peor elección a la hora de elegir empleo es el periodismo".
¡Qué alegría me llevé yo al ver este titular!
Esto me hizo pensar en todas las advertencias previas a la elección de carrera, en que quizás debí hacerle caso a mis padres cuando me decían: "¿Periodismo? Elige algo con más futuro".Vale, muchas veces hay que hacerle caso a los padres, pero yo preferí dejarme guiar por lo que de verdad me apasionaba y con lo que llevaba soñando muchos años, pues nunca me vi estudiando otra cosa que no fuera periodismo.
Pero... ¿realmente he elegido mal? Sé que son malos tiempos para el periodismo, el papel está muriendo, cada día cierran más periódicos y hay más problemas con RTVE. En realidad no son malos tiempos para el periodismo, sino para el negocio del periodismo.
Lo que fue el cuarto poder en su momento parece que hoy empieza a
desvanecerse.Lo que se utilizó como herramienta de libertad expresiva cada vez se une más a las ideologías políticas.
Está llegando a tal límite que muchos profesionales trabajan gratuitamente. Pero esos son los verdaderos periodistas, los que dan rienda suelta a su vocación a pesar de las adversidades y los que quieren continuar contando qué sucede en el mundo sin cobrar un céntimo.Por eso prefiero pensar que la esencia del periodismo continúa intacta, que el poder de las palabras puede cambiar el mundo y que no cualquiera posee realmente ese don.
La única verdad de toda esta historia es que a pesar de este ranking y de cualquier hecho o comentario que demuestre el mal trecho que está pasando el periodismo, no me arrepiento de haber escogido esta opción para mi futuro porque la vocación SIEMPRE hay que seguirla para SER FELIZ.
Además, ¿existe una profesión más bonita que SER LOS OJOS DEL MUNDO?
Además, ¿existe una profesión más bonita que SER LOS OJOS DEL MUNDO?
Quizás acabe la carrera y me vaya a la cola del paro y termine trabajando de camarera, pero esto no me impide ejercer mi profesión de otra forma, no me impide saciar al bicho que me picó contando qué ocurre en el mundo, buscando el QUÉ, CUANDO, DÓNDE, CÓMO Y POR QUÉ de lo que ocurre a mi alrededor...
Pensar que pase lo que pase en mi interior siempre llevaré un gran periodista es lo único que me alienta y me hace olvidar todo este bombardeo de comentarios pesimistas.
Al que realmente le corra por la sangre de las venas la esencia del periodismo, aunque no ejerza, siempre será periodista trabaje de lo que trabaje.
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