viernes, 31 de agosto de 2012

querido agosto


Adiós agosto. Un año más desapareces para dejarle espacio a septiembre. Parece que está vez has venido cansado, sin ganas de hacer planes y con alguna obligación que nunca habías tenido. También llegaste nostálgico y cargado de recuerdos, de esos que cuando cierras los ojos eres capaz de simular a la perfección. Recuerdos  de aquellas partidas de baloncesto inacabables, de un cuerpo repleto de sal lanzándose al mar desde un muelle, de las conversaciones hasta las tantas en nuestra puerta roja y de un amor de cuatro amigas por el mismo chico. Volviste para recordarme que hay olores difíciles de olvidar, para susurrarme al oído letras de algún poeta desconocido y para inyectarme en las venas ganas de echar de menos. Cambiaste mis ganas de fiesta por una buena película en casa (sola, cómo no!), la playa por días y días en la cama con un frío antifaz azul, amigos por desconocidos, palabras por silencios. Los lugares que quería visitar, las playas que tanto necesitaba pisar y todas las aventuras que imaginaba las dejaste aparcadas a un lado, junto con mi propósito de dejar de fumar a principios de año.
¡Cómo has cambiado querido agosto! Será que te estás haciendo mayor o que llegaron a tus oídos que también me empezaba a gustar mucho julio. ¿Será que le has pedido a septiembre que me sorprenda para comenzar con buen pie la odiosa rutina? Sea como sea, hoy me despido de ti de una forma diferente a otros años en los que odiaba que llegara el día 31. Te digo adiós muy feliz y con una fiesta por todo lo alto.


PD: Vas a tener 11 meses de descanso y de darle vueltas a la cabeza para pensar cómo sorprenderme en nuestro próximo reencuentro. No me defraudes.


Photos

domingo, 26 de agosto de 2012

¿Quién eres?

He perdido la cuenta de las veces que me han preguntado como soy o de esos momentos en los que me han pedido que me describiera en tres palabras. Siempre pensé que no era tarea fácil reducir a un par de palabras toda una persona, un volcán de sentimientos, características y señas de identidad... Hasta que en una clase de Psicología en el instituto un profesor bajito, con gafas y que desprendía al entrar olor a tabaco nos dio la oportunidad de decir quienes éramos utilizando el método que deseáramos.
Tuve tiempo para pararme a pensar qué contar de mí a mis compañeros y cómo podía hacer que fuera diferente al resto y comencé a escribir lo que me venía a la mente.

- "Soy fantasía y realidad, luz y oscuridad, agua y fuego, tierra y aire. Soy el bien y el mal, el cielo y el infierno, paz y guerra, mística y atea. Soy frío y calor, invierno y verano, día y noche, sol y luna. Soy natural y artificial, sencilla y compleja, lo común y lo extraordinario. Soy silencio y ruido, armonía y estridencia, serenidad y exaltación, orden y caos. Soy ignorancia y sabiduría, sumisión y rebeldía, evidencia y misterio. Soy lo apolíneo y lo dionisíaco, mentira y verdad, liviandad y seriedad, soberbia y humildad, pereza y diligencia, desenfreno y moderación.
Y, finalmente, soy todo y nada.


- ¿Y qué quieres decir con todo esto? A lo mejor a tus compañeros no les ha quedado claro.

- Quizás que soy altamente inestable. Quizás que puedo ser una mezcla de todo un poco. Quizás que no sé quien soy, que aún no me conozco.


-Cosas que una encuentra entre apuntes-


miércoles, 22 de agosto de 2012

admiración

Es increíble. Por haber sido la persona que me crió cuando mis padres trabajaban. Por darme todo el amor que tenía en su corazón y por seguir dándomelo día a día. Por vivir para los demás sin pensar casi en ella misma. Por cuidar a todos sus nietos y seguir haciéndolo con 77 años del más pequeño. Por no haberle importado nunca pasarse toda la mañana en la cocina haciendo de comer para sus hijos, porque a ella lo único que le importa es vernos a todos juntos, lo cual compensa sus horas de trabajo. Por ser feliz viendo a los demás felices. Por dejar de estudiar para ir a trabajar y  ayudar a su familia en tiempos de miseria (y es que desde pequeña ya se daba a los demás). Por estar siempre pendiente de su madre hasta el último momento de su vida. Por su inteligencia y su capacidad de escribir cuentos y poesías preciosas a pesar de no haber recibido la formación educativa que se merecía. Por sus faltas de ortografía que, para mí, son las más hermosas del mundo y las que con el paso del tiempo le he enseñado a corregir. Por su forma de recibirme y aguantar mis malas caras si hay algo que no me gusta de comer. Por ser una persona de antes con un toque moderno y entender que la vida ha cambiado. Por haber querido siempre lo mejor para mí y aconsejarme sin darme cuenta de que era por mi bien. Por no dejar de luchar y preocuparse por los suyos y sacrificar sus cosas por los demás. Por esa forma tan peculiar de demostrar su cariño. 
Por esos ojos azules y su mirada tan profunda. Por esa sonrisa siempre presente en su rostro.



Y no sé si hacen falta más razones, pero es mi abuela Ana a la persona a la que más admiro y algún día me gustaría ser aunque sea la mitad de buena persona, generosa, luchadora y cariñosa de lo que ella es. 


PD: Nunca podré devolverle tanto amor. GRACIAS

sábado, 18 de agosto de 2012

los reflejos de mi yo

No os puedo hablar de mí. Aunque quisiera. Pero debo hablaros desde mí. No podría ser de otro modo. 
"No me digas quién eres, quiero endiosarte", dice Elías Canetti. Falso problema. No podemos decir quiénes 
somos, porque no lo sabemos, nunca llegamos a saberlo. Construimos ideas sobre lo que somos, en las que 
nos sentimos más o menos reflejados, deseamos identificarnos con una serie de imágenes que nos hacen 
sentir bien, únicos, especiales; aunque esas mismas imágenes nos hagan sentir, tan a menudo, solos, 
incomprendidos, náufragos.

Nos montamos una isla, con su palmera y todo (azotada, a veces, por fuertes 
vientos), rodeada naturalmente 
de un inmenso mar (del cual llegan, a veces, salvadores que acaban por ser piratas). Más aún, nos 
imaginamos melenudos y con la ropa desaliñada.
Y gritamos desde nuestra pequeña isla sin saber muy bien si queremos que nos oigan. 

-Vicente Ballester García-


martes, 14 de agosto de 2012

carpe diem




"Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela,
la flor que hoy admiráis
mañana estará muerta".

Seguramente a muchos os sonarán los primeros versos del poema “Para que las vírgenes aprovechen el tiempo” (“To the Virgins, to make much of Time”), famoso por la película “El club de los poetas muertos” en la que John Keating hace leerlo a uno de los alumnos para iniciarles a la poesía. Este poema fue escrito por Robert Herrick, poeta inglés del siglo XVII. Como se dice en la película, es una oda a la locución latina Carpe Diem, acuñada por el poeta romano Horacio y que significa APROVECHA EL MOMENTO.

El problema se presenta cuando se pregunta qué se entiende por “aprovechar el momento”. La mayoría de las personas caen en el error y lo convierten en el concepto frívolo en el que, estoy segura, Horacio nunca quiso hacer referencia, pues aprovechar el momento no significa vivir alocadamente sin pensar en las consecuencias de tus actos.
“Carpe Diem” es vivir intensamente cada situación que te regala la vida, saber sacar lo mejor de cada momento presente y hacerlo tuyo para siempre. Y con esto no quiero decir que se olvide el pasado, que nos marca y nos conduce hasta el presente, ni el futuro, que llega muy pronto. Es mirar el cielo y disfrutar del sol, pero también hacerlo cuando llueve porque uno debe aprender a aprovechar el momento hasta en las peores situaciones. Dejar de lado todo aquello que no da vida, intentar realizar cada sueño y mimar cada situación que se presenta día a día. Y es que al fin y al cabo lo más importante de toda esta historia es el tiempo, invirtiéndolo en los demás, disfrutando de las horas en compañía de la gente que quieres y, sobre todas las cosas, cosechando amor allá por donde pasas. Como dijo una gran mujer: “No permitas jamás que alguien llegue a ti, sin dejarle ir mejor y más feliz”.

Precisamente yo no debería ser la consejera que está escribiendo esto. No soy una experta en eso de “vivir intensamente cada situación que te regala la vida” ni en pararme a pensar que todos los días pueden ser los mejores aunque no ocurran grandes cosas.Sin embargo, prometo que a partir de este momento intentaré aplicar el “Carpe Diem” a mi vida.

NOTA: No habrá mejor momento para nada que AHORA, nunca serás más joven que ahora ni tendrás las mismas ganas de bailar y lo que más te gustaría hacer hoy no debes dejarlo para otro momento.
Recuerda: Perdona intensamente, besa intensamente, ríe intensamente, ama intensamente…
VIVE INTENSAMENTE.

sábado, 11 de agosto de 2012

¿un espíritu libre?

¿Sabes lo que te pasa? 
No tienes valor, tienes miedo, miedo de enfrentarte contigo misma y decir: Está bien, la vida es una realidad, las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad.
Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula.
Bueno, ya estás en una jaula, tú misma la has construido y en ella seguirás vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma.

-Desayuno con diamantes-