Y qué puedo hacer yo si vienes como un anticiclón, con ese entusiasmo, con esas ganas de comerte el mundo. Y me pillas a mi decaída, tan pesimista, apagada... y me pones el mundo del revés.
Llegaste, calaste y te quedaste, pero ahora no sé si estás o te busco. Que ya no me importa qué día es o dónde estoy, porque solo me importa qué día voy a verte y cuál será el lugar mas insignificante que en ese momento se convierta en mi casa, porque tú eres casa. Una casa acogedora, en medio de una montaña y con la chimenea encendida constantemente. Así eres tú cuando me abrazas en soledad y mi frío corazón se recompone con tanto calor; cuando consigues que en un único día olvide la tristeza de un tiempo infinito.
Nunca me imaginé que los secretos fueran tan dolorosos ni que los amores imposibles existieran.
Yo pensaba que era inmune a esto, pero claro, llegaste como un anticiclón y yo... yo estaba distraída.
domingo, 15 de diciembre de 2013
sábado, 1 de junio de 2013
los dos grandes amores
Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores.
Uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos, esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y te impedirá, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejarás de intentarlo. Te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando.
Pero te aseguro que no pasarás una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más. Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto os ha venido su nombre a la cabeza.
Te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz (le sustituirás por la calma), pero te aseguro que no pasará un día en que desees que estuviera aquí para perturbarte…
Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.
domingo, 17 de febrero de 2013
abrir tu alma
Es fácil quitarse la ropa y tener relaciones, la gente lo hace todo el tiempo.
Pero abrirle tu alma a alguien, dejarlo entrar en tu espíritu, pensamientos,
miedos, futuro, esperanzas, sueños…
Eso es estar desnudo, y sólo el amor puede envolverte.
jueves, 24 de enero de 2013
el sentimiento negativo
Para llegar a quererse bien, hay que haberse querido mucho. Y de muchos modos distintos, también. Todos hemos mendigado cariño alguna vez, preguntando si nos querían e incluso cuánto nos querían. Pero rara vez nos planteamos qué tal se nos quiere. Qué tal se nos deja. Cómo se nos recuerda. Qué tal se nos olvidó.
Con los años uno aprende que amarse es un deporte de riesgo que admite todo tipo de disciplinas, a cada cual más jodida y peligrosa. Por cada forma que existe de quererse bien, hay 99 maneras de quererse de mal en peor. Ya, ya me imagino que hoy también hablo sólo por mí.
Se puede querer a cobro revertido, que es el amor de los especuladores. Para estos, lo más importante es el retorno a la emoción, por cada ilusión comprometida esperan un rédito directamente proporcional al sentimiento inicial que compense tanto esfuerzo. Nada que objetar, salvo que siempre irán por detrás de lo que realmente les podría llegar a pasar. Eso, y que el déficit es y será siempre para el que se les intente acercar.
Se puede querer con el corazón entornado, típico de amores convalecientes. Estos también se dan poco a poco, pero no porque pretendan obtener nada a cambio, sino porque saben que es fundamental haberse lamido las heridas antes de volver a exponerse a toda piel. Si rehabilitación y paciencia hacen bien su trabajo, en este caso todo acaba siendo cuestión de mucho tiempo.
Por ahí muy cerca andan los amores divos, los más propios que existen, esos que se quieren mucho a sí mismos a través de los demás. Narcisos vueltos cardo que se deben únicamente a su público, alguien al que dar forma a su imagen y semejanza, para multiplicar el placer que de forma natural se darían con esas manitas, mientras utilizan tus más sinceras emociones como simple amplificador. Y a partir de ahí, decenas de despropósitos que, cogiditos de la mano, inundan los paseos dominicales de toda ciudad.
Amores taxidermistas, que matan, ahogan y disecan todo aquello por lo que un día se enamoraron de ti. Amores carceleros, que pretenden que, además, jamás vuelvas a ver la luz del sol. Amores placebo, que intentan hacerte creer que sin ellos estarías mucho peor de lo que viniste. Amores republicanos, que si no estás con ellos, estás contra ellos. Amores demócratas, que sólo parecen triunfar donde los demás la cagan. Amores perros, incapaces de superarse a sí mismos.
Amores taja, que sirven mientras ayuden a olvidar. Amores puente, que sólo te preparan para la siguiente relación. Amores escaparate, que varían según tendencia y temporada. Amores alfombra, que ocultan aún más mierda de la que se ve. Amores cómoda, orgasmos fingidos a partir del tercer cajón. Amores de primera, siempre con segundas. Amores en oferta, sólo hasta fin de mes.
Quererse mal y pronto. Quererse tanto por tan poco. Quererse mucho sin ser feliz.
Quererse al fin y al cabo…
Con los años uno aprende que amarse es un deporte de riesgo que admite todo tipo de disciplinas, a cada cual más jodida y peligrosa. Por cada forma que existe de quererse bien, hay 99 maneras de quererse de mal en peor. Ya, ya me imagino que hoy también hablo sólo por mí.
Se puede querer a cobro revertido, que es el amor de los especuladores. Para estos, lo más importante es el retorno a la emoción, por cada ilusión comprometida esperan un rédito directamente proporcional al sentimiento inicial que compense tanto esfuerzo. Nada que objetar, salvo que siempre irán por detrás de lo que realmente les podría llegar a pasar. Eso, y que el déficit es y será siempre para el que se les intente acercar.
Se puede querer con el corazón entornado, típico de amores convalecientes. Estos también se dan poco a poco, pero no porque pretendan obtener nada a cambio, sino porque saben que es fundamental haberse lamido las heridas antes de volver a exponerse a toda piel. Si rehabilitación y paciencia hacen bien su trabajo, en este caso todo acaba siendo cuestión de mucho tiempo.
Por ahí muy cerca andan los amores divos, los más propios que existen, esos que se quieren mucho a sí mismos a través de los demás. Narcisos vueltos cardo que se deben únicamente a su público, alguien al que dar forma a su imagen y semejanza, para multiplicar el placer que de forma natural se darían con esas manitas, mientras utilizan tus más sinceras emociones como simple amplificador. Y a partir de ahí, decenas de despropósitos que, cogiditos de la mano, inundan los paseos dominicales de toda ciudad.
Amores taxidermistas, que matan, ahogan y disecan todo aquello por lo que un día se enamoraron de ti. Amores carceleros, que pretenden que, además, jamás vuelvas a ver la luz del sol. Amores placebo, que intentan hacerte creer que sin ellos estarías mucho peor de lo que viniste. Amores republicanos, que si no estás con ellos, estás contra ellos. Amores demócratas, que sólo parecen triunfar donde los demás la cagan. Amores perros, incapaces de superarse a sí mismos.
Amores taja, que sirven mientras ayuden a olvidar. Amores puente, que sólo te preparan para la siguiente relación. Amores escaparate, que varían según tendencia y temporada. Amores alfombra, que ocultan aún más mierda de la que se ve. Amores cómoda, orgasmos fingidos a partir del tercer cajón. Amores de primera, siempre con segundas. Amores en oferta, sólo hasta fin de mes.
Quererse mal y pronto. Quererse tanto por tan poco. Quererse mucho sin ser feliz.
Quererse al fin y al cabo…
Texto: Risto Mejide
Foto: Algún lugar perdido en Malasaña.
Cada cual que lo interprete como quiera. AMEN, amen mucho.
lunes, 31 de diciembre de 2012
la típica entrada el día de hoy
31 de Diciembre, día de reflexión. La mayoría de personas
solemos pararnos a hacer balance, saber qué hemos hecho mal y qué queremos
seguir siendo en el próximo.
El 2012 se marcha, nos va diciendo adiós con una
sonrisa que cada día se vuelve más pequeña al saber que de él sólo quedarán
recuerdos. Recuerdos de invierno con un cumpleaños sorpresa, de una primavera
recomenzando, de un verano vacío y de un otoño diferente. Recuerdos de personas
que han compartido (y que comparten) conmigo una parte de la vida, personas que
pueden volverse desconocidas, personas que pueden convertirse en quien jamás
pensaste que lo haría, conocidos que pueden volverse grandes amigos y personas
que cada día que pasa agradeces haberlas encontrado en el camino.
El 2012 sabe que he cometido muchos errores de los que
después, de una manera u otra, he aprendido algo. Sabe que he tropezado y he
tardado en levantarme, pero me he levantado. Sabe que los propósitos que escribí en
algún momento en un papel los olvidé por completo; quizás no he aprendido a
tocar la guitarra, no he dejado de fumar ni he intentado ser más optimista pero
he obtenido otras cosas que no escribí en ese papel. Estoy hablando de todas las
lecciones que nos llevamos con nosotros a cambio de esos errores, de caernos y
reponernos.
Son nuestra seña de identidad, estamos hechos de nuestras equivocaciones y
nuevos comienzos.
Doy la bienvenida al 2013 como otros 365 días para conseguir
sueños, alcanzar metas y hacer del mundo un buen lugar para vivir. Continuar
intentando ser más feliz con el optimismo como filosofía de vida, quejarme
menos y disfrutar más. Aprender a saber llevar con alegría los momentos duros y
a no sufrir con todo eso que duele. A amar más, dar más, perdonar y ser mejor
persona.
Tengo 365 nuevas oportunidades cada día para recomenzar, para
reinventarme, para dejar el miedo a un lado, para cometer las mayores locuras y
conseguir lo que deseo, para cambiar todo aquello que me aleja de la felicidad y, por qué no, para intentar llevar a cabo esos propósitos que nunca conseguí.
jueves, 27 de diciembre de 2012
creo en ti
Creo en ti sin cegarme ni ponerte exclamación. Como en el buen humor creo en ti, como creo que la unión hace la fuerza... Creo y soy para el mar y del mar. Y tu ausencia pasa a ser mi eternidad, tu silencio mi paz, tu recuerdo mi motor y a pesar de todo creo en ti...
Creo en ti como el águila en sus alas al volar, como en la libertad y sé que mi mundo cabe todo en un bolsillo, ámalo y por siempre hazme que crea en ti.
Creo en ti como el sol que cree en cada amanecer, como en mi evolución,como el miedo en el valor... Creo en ti, mi estrella, creo en ti.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oirte.
O sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
-Mario Benedetti-
domingo, 2 de diciembre de 2012
siguiendo a un grande
La gente olvida que debe pedir caricias y besos. No pienses nunca que ése es el coto de tu pareja del momento. Ojalá entendieras que hay que despenalizar acción es que se relacionan con el sexo.
Un abrazo no debe ser de diez segundos, ni de treinta, puede durar ocho minutos si es necesario. Acariciar un cuerpo no debe suponer siempre sexo. Debes apreciar la caricia como parte de tu vida. Despenalizarla de tu vida. Al igual que ríes del chiste de alguien y aceptas que sus palabras generan en ti un sentimiento de felicidad, tampoco debes temer decirle alguien que su piel, sus ojos, su boca te generan otro sentimiento.
Un abrazo no debe ser de diez segundos, ni de treinta, puede durar ocho minutos si es necesario. Acariciar un cuerpo no debe suponer siempre sexo. Debes apreciar la caricia como parte de tu vida. Despenalizarla de tu vida. Al igual que ríes del chiste de alguien y aceptas que sus palabras generan en ti un sentimiento de felicidad, tampoco debes temer decirle alguien que su piel, sus ojos, su boca te generan otro sentimiento.
Hay que despenalizar acciones del sexo, llevarlas a la vida real, a la cotidianidad, y jamás enlazarlos con el sexo sino con el vivir.
-Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo-
Albert Espinosa
Lo siento si Albert Espinosa es una persona constante en este blog. Me gusta, me gustan sus libros, sus enseñanzas, su optimismo, su forma de ver la vida. Y por esta razón, siempre que recuerde algo que he aprendido a través de su escritura estaré dispuesta a sacar un rato y publicarlo en este espacio.
En cuanto al texto, no tiene más. Simple y conciso. A mi, personalmente, me encantó cuando lo leí. Hizo que me olvidara de esos prejuicios que muchas personas tienen contra mí. Sí, siempre he sido una persona excesivamente afectiva. Me gusta entrar en contacto con las personas que quiero y este hecho no debe implicar que el sexo es lo que rige mi vida, pues como dice el texto, yo jamás he enlazado esas acciones con el sexo por muy afectiva que sea.
PD: Muy fan del título del libro.
PD: Muy fan del título del libro.
sábado, 1 de diciembre de 2012
cortázar
Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte.
Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha.
lunes, 29 de octubre de 2012
esperar
"Deberíamos vivir esperando mucho menos de los demás, y mucho más de nosotros mismos”
¡Que problema! Y... ¡cuánta razón! Nosotros, las personas, solemos esperar demasiado. Esperamos demasiado y lo idealizamos todo: esa película de la que habla todo el mundo, el próximo CD de tu cantante preferido, la fiesta a la que vas a ir el sábado o ese viaje que llevas toda tu vida deseando hacer. Sin embargo, estos ejemplos resultan insignificantes cuando lo que esperamos demasiado tiene que ver con otras personas. Gran error. Esperamos (y me repito porque de verdad convertimos la vida en una espera constante) que las personas que nos rodean piensen o actúen de la misma forma en que nosotros lo haríamos. Pensamos que van a tener ese detalle que quieres que tengan, que te van a apoyar cuando lo necesitas, que estarán pendientes de ti...
Y claro, te das cuenta de que el resto de la humanidad no es igual que tú, que no te van a dar siempre lo que necesitas y muchos menos de la manera en que tu lo harías con ellos. ¿Y qué pasa? Que ese vacío que deseabas llenar se ve envuelto en la más profunda de las decepciones.
viernes, 12 de octubre de 2012
obstáculos
La mayoría de obstáculos que encontramos en nuestro camino a la felicidad son imaginarios. Los creamos nosotros; es decir, son nuestros miedos. Y ¿sabes por qué las personas nos creamos nuestros propios obstáculos? Porque nos da miedo llegar a los lugares que hemos soñado.
Cumplir un sueño siempre da miedo, porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. Por eso a menudo nos boicoteamos poniendo muros entre nosotros y lo que queremos conseguir.
Cumplir un sueño siempre da miedo, porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. Por eso a menudo nos boicoteamos poniendo muros entre nosotros y lo que queremos conseguir.
-El laberinto de la felicidad -
Alex Rovira y Frances Miralles
jueves, 27 de septiembre de 2012
Ven... Y voy.
"Siempre he creído que las personas más importantes de nuestra vida todavía no las hemos conocido. Y como no existen, no nos preocupamos por si el coche las ha dejado tiradas, si se les ha muerto un ser querido, si están tristes o si les han abandonado.
No existen aún en nuestro mundo y, por ello, su tristeza y su felicidad no nos pertenecen y no nos afectan... Hasta el día que los conocemos y nos ponen al día de su mundo...
Ahora me daba cuenta de que pasaba lo mismo con la gente que perdemos y sabemos que no recuperaremos. Es como si debiéramos olvidar qué les pasa y les preocupa. Y eso yo no deseaba hacerlo; la gente lo hace por sobrevivir... Quizá yo no deseaba sobrevivir".
-Si tú me dices ven lo dejo todo... Pero dime ven-
martes, 18 de septiembre de 2012
dolor
Todos conocemos el dolor, el dolor en todas las formas y tamaños.
Dolor; dolor muscular, una pequeña punzada en el estómago, dolor de cabeza tras una noche épica, dolor de pies después de ocho horas con esos taconazos que tanto te gustan...
Dolor; el gran dolor, el dolor del alma. Ese que puede ser nostálgico, con el que aprendes a vivir cada día.
Es un dolor que no puedes ignorar. El dolor más peligroso de todos, como un gusano que te va comiendo por dentro. Avanza por tu cuerpo evitando que muchas heridas cicatricen.
Te abraza, lo abrazas. Te habla al oído y coloca en tu cabeza imágenes en blanco y negro de algún momento ya pasado. Lo sientes dentro apretándote el corazón, cerrando tu garganta... provocando algunas lágrimas. Te anestesia y parece que no puedes echarlo fuera de ti. No controlas ese dolor y empieza a formar parte de ti y, por desgracia, muchas veces no sabes cómo ni por qué empezó todo. Y comienzas a morir lentamente, no por el dolor, sino por añorar todo lo que nunca volverá.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
.
En la vida aparecen personas de alguna parte que te marcan la existencia. Es un juego del destino que coloca en tu camino a gente que, por arte de magia (o sin ella), influyen en tu comportamiento y hasta te hacen cambiar tu forma de ser.
Despliegan tal red sobre ti que quedas atrapado por su esencia, sea cual sea ésta.
-Canciones para Paula-
sábado, 1 de septiembre de 2012
hello september
Septiembre llega con su: ¡Oh, Dios mío! Con ropa veraniega va a joderse de frío.
"Cantando" - Kase O
viernes, 31 de agosto de 2012
querido agosto
Adiós agosto. Un año más desapareces para dejarle espacio a
septiembre. Parece que está vez has venido cansado, sin ganas de hacer planes y
con alguna obligación que nunca habías tenido. También llegaste nostálgico y
cargado de recuerdos, de esos que cuando cierras los ojos eres capaz de simular
a la perfección. Recuerdos de aquellas
partidas de baloncesto inacabables, de un cuerpo repleto de sal lanzándose al
mar desde un muelle, de las conversaciones hasta las tantas en nuestra puerta
roja y de un amor de cuatro amigas por el mismo chico. Volviste para recordarme
que hay olores difíciles de olvidar, para susurrarme al oído letras de algún
poeta desconocido y para inyectarme en las venas ganas de echar de menos.
Cambiaste mis ganas de fiesta por una buena película en casa (sola, cómo no!),
la playa por días y días en la cama con un frío antifaz azul, amigos por
desconocidos, palabras por silencios. Los lugares que quería visitar, las
playas que tanto necesitaba pisar y todas las aventuras que imaginaba las dejaste
aparcadas a un lado, junto con mi propósito de dejar de fumar a principios de
año.
¡Cómo has cambiado querido agosto! Será que te estás haciendo mayor o que
llegaron a tus oídos que también me empezaba a gustar mucho julio. ¿Será que le
has pedido a septiembre que me sorprenda para comenzar con buen pie la odiosa
rutina? Sea como sea, hoy me despido de ti de una forma diferente a otros años en los
que odiaba que llegara el día 31. Te digo adiós muy feliz y con una fiesta por
todo lo alto.
PD: Vas a tener 11 meses de descanso y de darle vueltas a la cabeza para pensar cómo sorprenderme en nuestro próximo reencuentro. No me defraudes.
domingo, 26 de agosto de 2012
¿Quién eres?
He perdido la cuenta de las veces que me han preguntado como soy o de esos momentos en los que me han pedido que me describiera en tres palabras. Siempre pensé que no era tarea fácil reducir a un par de palabras toda una persona, un volcán de sentimientos, características y señas de identidad... Hasta que en una clase de Psicología en el instituto un profesor bajito, con gafas y que desprendía al entrar olor a tabaco nos dio la oportunidad de decir quienes éramos utilizando el método que deseáramos.
Tuve tiempo para pararme a pensar qué contar de mí a mis compañeros y cómo podía hacer que fuera diferente al resto y comencé a escribir lo que me venía a la mente.
Tuve tiempo para pararme a pensar qué contar de mí a mis compañeros y cómo podía hacer que fuera diferente al resto y comencé a escribir lo que me venía a la mente.
- "Soy fantasía y realidad, luz y oscuridad, agua y fuego, tierra y aire. Soy el bien y el mal, el cielo y el infierno, paz y guerra, mística y atea. Soy frío y calor, invierno y verano, día y noche, sol y luna. Soy natural y artificial, sencilla y compleja, lo común y lo extraordinario. Soy silencio y ruido, armonía y estridencia, serenidad y exaltación, orden y caos. Soy ignorancia y sabiduría, sumisión y rebeldía, evidencia y misterio. Soy lo apolíneo y lo dionisíaco, mentira y verdad, liviandad y seriedad, soberbia y humildad, pereza y diligencia, desenfreno y moderación.Y, finalmente, soy todo y nada.
- ¿Y qué quieres decir con todo esto? A lo mejor a tus compañeros no les ha quedado claro.
- Quizás que soy altamente inestable. Quizás que puedo ser una mezcla de todo un poco. Quizás que no sé quien soy, que aún no me conozco.
-Cosas que una encuentra entre apuntes-
varios
conocerse,
inestabilidad,
psicología,
Quien soy,
who I am
miércoles, 22 de agosto de 2012
admiración
Es increíble. Por haber sido la persona que me crió cuando mis padres trabajaban. Por darme todo el amor que tenía en su corazón y por seguir dándomelo día a día. Por vivir para los demás sin pensar casi en ella misma. Por cuidar a todos sus nietos y seguir haciéndolo con 77 años del más pequeño. Por no haberle importado nunca pasarse toda la mañana en la cocina haciendo de comer para sus hijos, porque a ella lo único que le importa es vernos a todos juntos, lo cual compensa sus horas de trabajo. Por ser feliz viendo a los demás felices. Por dejar de estudiar para ir a trabajar y ayudar a su familia en tiempos de miseria (y es que desde pequeña ya se daba a los demás). Por estar siempre pendiente de su madre hasta el último momento de su vida. Por su inteligencia y su capacidad de escribir cuentos y poesías preciosas a pesar de no haber recibido la formación educativa que se merecía. Por sus faltas de ortografía que, para mí, son las más hermosas del mundo y las que con el paso del tiempo le he enseñado a corregir. Por su forma de recibirme y aguantar mis malas caras si hay algo que no me gusta de comer. Por ser una persona de antes con un toque moderno y entender que la vida ha cambiado. Por haber querido siempre lo mejor para mí y aconsejarme sin darme cuenta de que era por mi bien. Por no dejar de luchar y preocuparse por los suyos y sacrificar sus cosas por los demás. Por esa forma tan peculiar de demostrar su cariño.
Por esos ojos azules y su mirada tan profunda. Por esa sonrisa siempre presente en su rostro.
Y no sé si hacen falta más razones, pero es mi abuela Ana a la persona a la que más admiro y algún día me gustaría ser aunque sea la mitad de buena persona, generosa, luchadora y cariñosa de lo que ella es.
PD: Nunca podré devolverle tanto amor. GRACIAS
sábado, 18 de agosto de 2012
los reflejos de mi yo
No os puedo hablar de mí. Aunque quisiera. Pero debo hablaros desde mí. No podría ser de otro modo.
"No me digas quién eres, quiero endiosarte", dice Elías Canetti. Falso problema. No podemos decir quiénes
somos, porque no lo sabemos, nunca llegamos a saberlo. Construimos ideas sobre lo que somos, en las que
nos sentimos más o menos reflejados, deseamos identificarnos con una serie de imágenes que nos hacen
sentir bien, únicos, especiales; aunque esas mismas imágenes nos hagan sentir, tan a menudo, solos,
incomprendidos, náufragos.
Nos montamos una isla, con su palmera y todo (azotada, a veces, por fuertes vientos), rodeada naturalmente
de un inmenso mar (del cual llegan, a veces, salvadores que acaban por ser piratas). Más aún, nos
imaginamos melenudos y con la ropa desaliñada.
Y gritamos desde nuestra pequeña isla sin saber muy bien si queremos que nos oigan.
-Vicente Ballester García-
martes, 14 de agosto de 2012
carpe diem
"Coged las
rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela,
la flor que hoy admiráis
mañana
estará muerta".
Seguramente a muchos os sonarán
los primeros versos del poema “Para que las vírgenes aprovechen el tiempo” (“To the Virgins, to make much of Time”), famoso por la película “El club de los poetas muertos” en
la que John Keating hace leerlo a uno de los
alumnos para iniciarles a la poesía. Este poema fue escrito por Robert Herrick,
poeta inglés del siglo XVII. Como se dice en la película, es una oda a la
locución latina Carpe Diem, acuñada por el poeta romano Horacio y que significa
APROVECHA EL MOMENTO.
El problema se presenta cuando se
pregunta qué se entiende por “aprovechar el momento”. La mayoría de las
personas caen en el error y lo convierten en el concepto frívolo en el que,
estoy segura, Horacio nunca quiso hacer referencia, pues aprovechar el momento
no significa vivir alocadamente sin pensar en las consecuencias de tus actos.
“Carpe Diem” es vivir intensamente
cada situación que te regala la vida, saber sacar lo mejor de cada momento
presente y hacerlo tuyo para siempre. Y con esto no quiero decir que se olvide
el pasado, que nos marca y nos conduce hasta el presente, ni el futuro, que
llega muy pronto. Es mirar el cielo y disfrutar del sol, pero también hacerlo
cuando llueve porque uno debe aprender a aprovechar el momento hasta en las
peores situaciones. Dejar de lado todo aquello que no da vida, intentar realizar
cada sueño y mimar cada situación que se presenta día a día. Y es que al fin y
al cabo lo más importante de toda esta historia es el tiempo, invirtiéndolo en
los demás, disfrutando de las horas en compañía de la gente que quieres y,
sobre todas las cosas, cosechando amor allá por donde pasas. Como dijo una gran
mujer: “No permitas jamás que alguien
llegue a ti, sin dejarle ir mejor y más feliz”.
Precisamente yo no debería ser la
consejera que está escribiendo esto. No soy una experta en eso de “vivir
intensamente cada situación que te regala la vida” ni en pararme a pensar que
todos los días pueden ser los mejores aunque no ocurran grandes cosas.Sin
embargo, prometo que a partir de este momento intentaré aplicar el “Carpe Diem”
a mi vida.
NOTA: No habrá mejor momento para
nada que AHORA, nunca serás más joven que ahora ni tendrás las mismas ganas
de bailar y lo que más te gustaría hacer hoy no debes dejarlo para otro momento.
Recuerda: Perdona intensamente, besa intensamente, ríe intensamente, ama intensamente…
Recuerda: Perdona intensamente, besa intensamente, ríe intensamente, ama intensamente…
VIVE INTENSAMENTE.
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