Podríamos hablar de física o de química. Mejor, podríamos hablar del millón de endorfinas que hacía siglos que no producía y que me han conectado con una felicidad plena. El subidón de dopamina que los últimos besos, abrazos o caricias han despertado.
Podríamos hablar de todas las noticias con las que hoy nos despertamos: "El Congreso aprueba la reforma sin que PP y PSOE logren sumar más apoyos", "Libia celebrará elecciones en ocho meses", "La Duquesa de Alba y Alfonso Díez comienzan con los preparativos de la boda", "Los 'tuiteros' colaboran en la detección de cuentas pro anorexia y bulimia"...
Podríamos hablar de todas las canciones que han formado parte de tu vida y con las que te sientes tan identificada, de esas películas que te han hecho llorar de emoción o reír hasta llorar.
Hablemos de todo menos del tiempo que se escurre entre los dedos, porque podríamos hablar de todo con esta excepción. Porque los días han pasado, había llegado el tan ansiado Agosto lleno de experiencias y con ganas de verano... y acabó, dando paso al terrible Septiembre, con el que los días de los calendarios pasarán volando sin darnos cuenta de que los estábamos tachando. Y es así como empieza la recta final que te llevará a otra vida, a una nueva carrera con una meta que alcanzar.